
La versión 2.0 de la ficha del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre Cofrentes sitúa el origen de la parada automática del reactor en el fallo de una fuente de alimentación de la sala de control. La central notificó el suceso el 7 de octubre, después de que actuara el sistema de protección del reactor tras cerrarse las válvulas de control de la turbina principal. La ficha del portal del CSN señala las 04:00 como hora de ocurrencia, mientras que el formulario PDF consigna las 03:30 como hora de notificación. Como esos campos describen datos diferentes, la pieza sitúa el episodio en el 7 de octubre y no fija una hora exacta de la parada.
El CSN informó de que no hubo impacto en los trabajadores, la población ni el medio ambiente. El formulario describe la planta como estable en modo 3, o parada caliente, y deja pendiente la clasificación en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES). La ficha pública más reciente consultada mantiene esa calificación pendiente.
La cadena que terminó con el reactor parado
La explicación difundida por el regulador distingue varios pasos. El fallo se produjo en una fuente eléctrica situada en la sala de control. Esa fuente alimenta elementos de actuación de varios sistemas de seguridad. A partir del fallo se generaron señales y actuaciones, entre ellas el cierre de las válvulas que controlan el vapor principal de la turbina. Ese cierre activó el sistema de protección del reactor y provocó la parada automática.
La secuencia describe cómo se llegó a la parada, pero no identifica la causa raíz que originó el fallo de la fuente. La ficha tampoco señala que se tratara de una pérdida general de suministro de toda la central. La conclusión técnica sobre el origen del fallo y las medidas correctivas corresponde al análisis posterior del titular y a la supervisión del CSN.
En el formulario de notificación, la situación de la planta figura estable en modo 3, término que el propio documento acompaña con la explicación de parada caliente. El titular indicó que había comprobado los sistemas y los parámetros de la instalación, había realizado rondas por la planta y no había detectado anomalías. Son datos sobre la respuesta inmediata y el estado registrado en el parte, no una clasificación del suceso en una escala de gravedad.
Qué significa el código ISN 4H
ISN 4H identifica un suceso notificable dentro de la categoría de cuatro horas. La cifra y la letra describen el plazo de notificación que establece el procedimiento, no un nivel de riesgo, un número de la escala INES ni las horas que duró la parada. La instrucción IS-10 del CSN fija que la activación no programada del sistema de protección del reactor debe notificarse en cuatro horas si el reactor está crítico, y en veinticuatro horas si está subcrítico.
Ese primer aviso utiliza la información preliminar disponible. La normativa prevé comunicaciones posteriores para ampliar los datos o informar de cambios relevantes en las condiciones de la instalación. Así, la clasificación de una notificación como 4H no adelanta el resultado de la evaluación técnica ni sustituye la información que pueda incorporarse después.
La ficha del CSN indica que la clasificación del suceso en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES) sigue pendiente. El regulador todavía no había asignado un nivel al episodio de Cofrentes en la nota publicada el 7 de octubre. Por tanto, el código 4H no equivale a una valoración INES concreta.
Qué se conoce sobre el impacto y la vigilancia
El CSN afirmó que el suceso no tuvo impacto en los trabajadores, en la población ni en el medio ambiente. Esa afirmación se limita a lo recogido en la ficha del organismo. El mismo parte indica que la planta estaba estable en modo 3 y que las comprobaciones y las rondas realizadas no habían detectado anomalías. Estos son los elementos confirmados que permiten describir la situación comunicada sin añadir una conclusión sobre riesgos que el organismo no haya formulado.
La función de la notificación es mantener informado al regulador y facilitar que pueda valorar el episodio con datos de la instalación. La instrucción IS-10 prevé que el CSN pueda pedir información adicional o solicitar revisiones de los informes cuando lo considere necesario. El organismo también supervisa cómo se analizan los fallos concurrentes y qué acciones correctivas propone el titular.
La parada automática, el estado de parada caliente y la ausencia de impacto comunicada son datos distintos. El primero describe la actuación que detuvo el reactor. El segundo identifica el modo de operación consignado en el formulario. El tercero recoge la evaluación del CSN sobre las consecuencias para personas y medio ambiente. Leerlos por separado permite seguir la actualización sin convertir una notificación técnica en una calificación que aún no existe.
El análisis posterior debe concretar las causas
La IS-10 establece que el titular debe remitir al CSN, en un máximo de treinta días, un informe con la información obtenida desde el suceso, los fallos concurrentes y las acciones correctivas, además de las conclusiones del análisis de causa raíz. Si ese análisis no está terminado al cumplirse el mes, el informe debe indicar cuándo se prevé finalizarlo. El plazo ordinario previsto no debe superar los tres meses desde la primera notificación, salvo que la finalización dependa de factores ajenos al control del titular, caso en el que la norma permite una ampliación justificada hasta un máximo de un año. En ese supuesto, el límite máximo añade nueve meses al plazo ordinario de tres meses.
Ese calendario describe la obligación general de seguimiento y no confirma que el análisis de Cofrentes ya esté concluido. En la ficha más reciente, el CSN mantiene la actuación en estudio y la clasificación INES pendiente. La causa raíz de la avería de la fuente, las acciones correctivas y la evaluación final deberán quedar reflejadas en las comunicaciones posteriores que se publiquen.
Para la provincia de Valencia, la información disponible permite precisar el alcance del episodio: hubo una parada automática en Cofrentes, el regulador registró la instalación estable en parada caliente y comunicó ausencia de impacto en personas y medio ambiente. La categoría 4H explica la rapidez exigida para notificarlo. La evaluación INES y el análisis técnico posterior son los datos que todavía deben completar el seguimiento público.