
El Ayuntamiento de València situó en la semana posterior al 3 de agosto la finalización prevista de la renovación integral del firme de la Gran Vía del Marqués del Túria. La actuación cubre el tramo comprendido entre la avenida de Jacinto Benavente y la confluencia de la avenida del Regne de València con la calle de Russafa, una de las principales vías del ensanche.
La previsión municipal indicaba que la empresa adjudicataria estaba ultimando los trabajos y había comenzado a repintar la señalización horizontal. Esa fecha debe entenderse como un calendario anunciado, no como una certificación de obra terminada. La reapertura completa y la situación de cada tramo dependen de que concluyan las tareas pendientes y se retiren las afecciones señalizadas.
La primera renovación integral en más de tres décadas
El proyecto abarca 22.126 metros cuadrados de calzada. Según la información municipal, es la primera intervención integral sobre el firme de esta avenida en más de treinta años. Las obras comenzaron el 22 de junio, después de finalizar el curso escolar, para reducir su coincidencia con los desplazamientos habituales de entrada y salida de los centros educativos.
El contrato fue adjudicado a Pavasal por 1,24 millones de euros. La intervención no se limita a extender una nueva capa de pavimento: incluye la preparación del firme y la reposición de las marcas viales necesarias para ordenar la circulación cuando termine cada fase.
Entre esas marcas se encuentran las líneas de separación de carriles, los pasos semafóricos para peatones y los espacios reservados al estacionamiento de motocicletas. El repintado es una de las últimas tareas visibles, pero no acredita por sí solo que todo el tramo esté ya abierto sin restricciones.
Qué significa que el asfalto sea fonoabsorbente
El material utilizado se presenta como asfalto fonoabsorbente, diseñado para reducir parte del ruido generado por el contacto de los neumáticos con la calzada. El Ayuntamiento atribuye a esta solución una reducción acústica de hasta diez decibelios, además de una mejora de la adherencia.
La comunicación municipal vincula también este tipo de firme con una reducción de hasta el 20 % de las emisiones de dióxido de carbono asociadas a la circulación. Esas magnitudes describen las prestaciones anunciadas para la solución empleada. La fuente no aporta una campaña de mediciones realizada en la Gran Vía después de las obras, por lo que no deben presentarse como un resultado comprobado específicamente en esta avenida.
Para valorar el efecto real serían necesarias mediciones comparables antes y después de la intervención, realizadas con condiciones de tráfico y meteorología equivalentes. Hasta que existan esos datos, lo confirmado es el tipo de pavimento instalado y las prestaciones que el Ayuntamiento le atribuye.
Una actuación dentro de un programa más amplio
El consistorio encuadra la obra en un programa de renovación de más de 130.000 metros cuadrados con este tipo de firme. La relación difundida incluye, además de la Gran Vía del Marqués del Túria, la calle de Colón, el eje Pérez Galdós-Giorgeta, la avenida de les Corts Valencianes, General Avilés y el PAI de Malilla Sur.
Cada vía mantiene su propio contrato, calendario y grado de ejecución. La cifra global no significa que todos esos tramos estén terminados al mismo tiempo ni que tengan idéntica superficie o condiciones técnicas.
Transporte público y coordinación de los trabajos
El calendario se coordinó con la asociación vecinal del Pla del Remei-Gran Via, representantes del comercio del centro, la Delegación de Movilidad y la empresa adjudicataria. Esa coordinación buscaba ordenar las fases de trabajo y limitar las afecciones sobre los accesos y la actividad del entorno.
Las seis paradas de EMT próximas a la obra se mantuvieron operativas, aunque podían desplazarse de forma puntual conforme avanzaba cada fase. Por ese motivo, la ubicación habitual de una parada no garantiza que se mantuviera exactamente durante toda la intervención. La señalización en la calle y los canales de EMT son la referencia para comprobar cada cambio.
Quien atraviese la zona debe atender a los itinerarios provisionales y a las marcas ya habilitadas, especialmente mientras convivan tramos terminados con trabajos de remate. La fecha de la noticia sirve para situar el calendario, pero no sustituye una comprobación actual de la circulación.





