Las obras del Nou Mestalla han entrado en una fase nueva con el inicio del izado de la estructura principal de la futura cubierta. El Valencia CF comunicó el 4 de septiembre la puesta en marcha de esta operación, conocida en el proyecto como “Big Lift”, que traslada la red de cables desde la posición provisional en la que se ha montado a nivel del terreno de juego hasta su configuración estructural definitiva.

No se trata de una maniobra instantánea ni de la colocación de una pieza única. El trabajo se desarrollará de forma progresiva durante las próximas semanas y exige elevar, conectar y fijar distintos elementos de la red hasta enlazarlos con el anillo de compresión que rodea el estadio. La operación abre así una etapa constructiva centrada en uno de los componentes más visibles y técnicamente complejos del futuro recinto.

Del montaje provisional a la posición definitiva

La estructura ha sido preparada inicialmente cerca de la cota del terreno de juego. Ese montaje a baja altura permite ensamblar y organizar sus componentes antes de llevarlos a la posición para la que fueron diseñados. El “Big Lift” marca el paso entre esas dos situaciones: la provisional, necesaria durante la preparación, y la definitiva, en la que la red deberá quedar conectada al perímetro resistente de la cubierta.

Según la explicación difundida por el club, la maniobra incluye la elevación coordinada de la red de cables, su conexión y su fijación al anillo de compresión. Ese anillo circunda el estadio y forma parte esencial del sistema que dará estabilidad al conjunto. El proceso obliga a vigilar continuamente tanto la geometría de la estructura como la manera en que se reparten las cargas durante el movimiento.

Para ello se emplea tecnología de elevación sincronizada mediante gatos hidráulicos instalados sobre el propio anillo. La sincronización es la clave operativa: los distintos puntos no pueden avanzar como elementos independientes, porque una diferencia no controlada alteraría la forma prevista de la red. El sistema permite que el izado progrese bajo una supervisión permanente de la posición y de los esfuerzos soportados.

Una red formada por varios tipos de elementos

La estructura principal no está compuesta únicamente por cables iguales. Integra cables radiales superiores e inferiores, elementos anulares, conectores, péndolas rígidas y flexibles y distintos componentes de refuerzo. Todos ellos cumplen funciones complementarias dentro del conjunto y deben alcanzar la relación geométrica prevista para que la cubierta pueda continuar su desarrollo.

El calendario inmediato contempla primero la elevación de los cables radiales. Después se incorporarán de manera secuencial las péndolas y se montarán los puntales estructurales. La fase concluirá con el tensado final de los elementos que aportarán estabilidad y rigidez a la estructura. La sucesión descrita por el Valencia CF muestra que el inicio del izado es un hito, pero no equivale a dar por acabada la cubierta.

La intervención seguirá, por tanto, siendo visible durante varias semanas. La progresión no depende solo de ganar altura, sino de completar conexiones, comprobar posiciones y terminar el tensado que convierte las piezas preparadas en un sistema estructural conjunto. Europa Press recogió el mismo 4 de septiembre el inicio de la operación y los principales pasos comunicados por el club.

Qué trabajos llegarán después

Una vez concluido el “Big Lift”, las obras pasarán a la estructura secundaria de la cubierta. A continuación están previstas las pasarelas técnicas y, posteriormente, el montaje de los arcos y de la membrana exterior. Es esa membrana la que terminará de definir la imagen exterior del elemento, pero necesita que las fases estructurales anteriores estén completadas.

La secuencia permite distinguir entre el esqueleto resistente y los componentes que se incorporarán sobre él. La red principal de cables y su relación con el anillo de compresión forman la base de esta etapa. La estructura secundaria, las pasarelas, los arcos y la membrana pertenecen a trabajos posteriores. Presentar el izado como la finalización de la cubierta sería, por tanto, prematuro.

El club define la cubierta como uno de los elementos más representativos del futuro Nou Mestalla. Su función prevista es mejorar el confort de los espectadores y aportar una identidad arquitectónica propia al estadio. La comunicación no concreta una fecha de terminación de esta fase, sino que sitúa las operaciones principales a lo largo de las próximas semanas.

Un avance que cambia la lectura de la obra

Hasta ahora, buena parte del trabajo de la red principal se encontraba en una disposición provisional junto al terreno. Con el izado, los elementos empiezan a ocupar la posición en la que trabajarán dentro de la cubierta. Para quienes siguen la evolución del estadio, ese cambio permite reconocer físicamente una parte esencial del diseño, aunque todavía resten varias etapas antes de que pueda verse el resultado exterior completo.

La relevancia del hito está precisamente en esa transición. La estructura deja de ser un conjunto preparado a nivel del suelo y comienza a transformarse en la configuración resistente definitiva. A partir de aquí, cada incorporación de péndolas, puntales y tensión acerca la red a la geometría prevista, bajo el control coordinado de los gatos hidráulicos.

El inicio del “Big Lift” no resuelve por sí solo el conjunto del Nou Mestalla ni permite anticipar trabajos que el comunicado no fecha. Sí acredita que la obra ha alcanzado una fase concreta: la elevación de la estructura principal que sostendrá el desarrollo posterior de la cubierta. El seguimiento de las próximas semanas deberá centrarse en la culminación de ese izado, el tensado final y el paso posterior a la estructura secundaria y la membrana exterior.