
La rehabilitación de la Alqueria del Tenis avanza en Penya-roja con un objetivo definido: recuperar un inmueble municipal protegido y convertirlo en un centro sociocultural de proximidad. Los trabajos comenzaron en mayo y el Ayuntamiento de València mantiene mayo de 2027 como fecha prevista para que el edificio vuelva a estar al servicio del vecindario.
La intervención cuenta con una inversión municipal de 1.222.112,91 euros, IVA incluido, y fue adjudicada a Rebogar Obras y Servicios SL. El plazo de ejecución es de doce meses. El proyecto intenta resolver dos necesidades a la vez: conservar una pieza de arquitectura tradicional absorbida por el crecimiento de la ciudad y dotar a Penya-roja de espacios para actividades vecinales, formación y convivencia.
Un edificio protegido que cambia de uso
La alquería está incluida en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana con nivel 2 de protección. Esa condición obliga a que el cambio de uso sea compatible con la conservación de los elementos que definen el inmueble.
La actuación mantiene la fachada, las alturas, los forjados y los espacios libres interiores. También prevé reparar la escalera interior, reconstruir su barandilla y retirar un porche posterior añadido en una modificación más reciente. El objetivo es recuperar una lectura más coherente del edificio sin renunciar a las instalaciones necesarias para su nuevo uso público.
Antes de las obras, tanto la construcción como el recinto exterior presentaban deterioro y alteraciones acumuladas. El consistorio ha documentado patologías constructivas, vandalismo, ocupación y añadidos que habían modificado la configuración de la antigua alquería.
Qué espacios tendrá el centro
El futuro equipamiento sumará 391,04 metros cuadrados construidos y un patio ajardinado. El programa interior se reparte en tres plantas: baja, primera y segunda. La planta baja concentrará el acceso, la recepción, una sala de exposiciones y dependencias de apoyo, con atención especial a las actividades para personas mayores.
La primera planta dispondrá de una sala polivalente para encuentros, talleres, ejercicio, juegos y reuniones de entidades. También habrá espacios destinados a grupos reducidos. En la segunda se instalará otra sala multiusos, pensada para conferencias, seminarios, formación, estudio o biblioteca, además de despachos.
El patio combinará zonas cubiertas y descubiertas para facilitar actividades durante todo el año. El proyecto conservará el ficus benjamina de gran porte ya existente e incorporará un itinerario accesible entre la entrada, el ascensor y el espacio exterior. Esa conexión busca que las personas usuarias puedan recorrer el conjunto de forma autónoma.
De sede social a equipamiento de barrio
Las primeras fotografías localizadas del inmueble se remontan aproximadamente a 1948, cuando la vivienda estaba vinculada al club de tenis próximo y funcionaba como sede social. El inventario municipal sitúa la construcción en 1950, aunque la documentación técnica apunta a un posible origen anterior. Por eso, la fecha exacta no se da por cerrada.
Con el desarrollo urbano, la antigua construcción de huerta quedó integrada en la trama de Camins al Grau. Su recuperación no pretende reconstruir una escena rural, sino conservar las características reconocibles del edificio y adaptarlas a un uso actual.
Una apertura prevista para mayo de 2027
El calendario municipal fija la conclusión en mayo de 2027, siempre que la obra cumpla el plazo previsto. Hasta entonces, el inmueble seguirá cerrado y no funcionará todavía como centro sociocultural. La futura programación de actividades dependerá de la puesta en servicio y de la organización posterior del equipamiento.
La transformación amplía la red de espacios de proximidad de Penya-roja y devuelve una función pública a un edificio que llevaba tiempo sin uso. El valor del proyecto estará, por tanto, en la combinación de patrimonio y vida cotidiana: conservar la alquería, hacerla accesible y convertir sus salas y su patio en lugares útiles para asociaciones, familias, jóvenes y personas mayores del barrio.