El Pleno del Ayuntamiento de València aprobó el 29 de septiembre someter el Plan Especial de la Malva-rosa a información pública. El documento propone actuar sobre diez ámbitos del barrio y 35 puntos donde el planeamiento pendiente se cruza con parcelas sin desarrollar, espacios verdes sin ejecutar, solares usados como aparcamiento y problemas de movilidad. Antes de que el plan pueda aprobarse definitivamente, el vecindario, las entidades y las administraciones podrán presentar alegaciones en el plazo que se anuncie formalmente.

La decisión abre una etapa de exposición del documento. No autoriza por sí sola todas las obras que aparecen en sus propuestas y tampoco resuelve el futuro de cada parcela. Para entender qué se decide ahora conviene separar la ordenación general del barrio del plan específico de les Casetes Roses, que tiene una tramitación propia.

Diez ámbitos para ordenar parcelas y espacios pendientes

El Plan Especial revisa zonas en las que el planeamiento vigente dejó equipamientos o zonas verdes sin desarrollar, además de vacíos urbanos, aparcamientos improvisados y edificios que han quedado fuera de ordenación. El diagnóstico agrupa 35 puntos de actuación en diez ámbitos. El objetivo municipal es coordinar vivienda, dotaciones, zonas verdes y recorridos peatonales en una propuesta que abarque el barrio y conecte mejor la huerta con la playa.

Entre las medidas descritas figuran recuperar la parcela escolar próxima a la huerta con tres nuevos bloques, dos residenciales y uno terciario, y permitir el uso residencial en parcelas dotacionales privadas de la calle Antonio Ponz cuya calificación no se ha podido ejecutar. El plan también plantea abrir al uso público edificios con valor patrimonial del antiguo colegio CEIP Ballester Fandós. Son piezas distintas de una ordenación de conjunto y cada una tendrá que avanzar por los procedimientos urbanísticos que correspondan.

El documento incorpora intervenciones realizadas recientemente, como la remodelación de la plaza del Músic Antoni Eiximeno y la renaturalización de la avenida de la Malva-rosa. El propósito es que esas actuaciones formen parte de una red de espacios públicos y conexiones más continua. La propuesta se integra además en la estrategia municipal para el frente litoral entre Natzaret y la Patacona, que pretende coordinar proyectos de vivienda, transporte, zonas verdes y equipamientos en cinco kilómetros de costa.

Les Casetes Roses tienen un expediente propio

Una de las cifras asociadas al debate es la previsión de 545 viviendas en les Casetes Roses, de las que 163 serían de protección pública. Esa propuesta corresponde al Plan de Reforma Interior del grupo residencial, conocido como PRI, y no debe confundirse con la ordenación general de los diez ámbitos del Plan Especial. El PRI contempla también una parcela educativa de unos 7.295 metros cuadrados y más de 6.200 metros cuadrados de jardines y áreas de juego.

El Ayuntamiento admitió el PRI a trámite el 18 de septiembre e inició su evaluación ambiental. Es un paso previo para poder desarrollar su ordenación detallada. La propuesta municipal recomienda demoler dos de los cuatro bloques de les Casetes Roses, pero el expediente todavía tiene que superar las fases de evaluación y aprobación que le corresponden. Por eso, las 545 viviendas y la distribución de los solares describen una alternativa de planeamiento, no viviendas ya autorizadas para construirse.

La separación importa también para las familias que viven allí. El gobierno municipal sostiene que la reserva de vivienda protegida prevista en el PRI se dimensiona para atender los realojos. En el debate plenario, concejales de la oposición cuestionaron si el plan general incorpora suficiente vivienda dotacional y si la ordenación de les Casetes Roses concreta adecuadamente el realojo. También criticaron la posible presencia de hoteles y residencias en parcelas que, a su juicio, deberían destinarse a otros usos. Son objeciones políticas que deberán leerse frente a las fichas y normas del documento expuesto, no como decisiones ya adoptadas sobre licencias concretas.

Qué cambia con la información pública

La votación municipal habilita el siguiente trámite de participación. Una vez que se publique el anuncio y se pongan a disposición los documentos, cualquier persona interesada podrá revisar la propuesta y presentar alegaciones dentro del plazo oficial. La información publicada por el Ayuntamiento el 29 de septiembre no fija el primer ni el último día de ese plazo, por lo que las fechas tendrán que confirmarse en el anuncio correspondiente.

Para una aportación útil, el documento que conviene consultar es el Plan Especial y sus planos, normas y fichas de cada ámbito. Así se puede comprobar qué usos se proponen para una parcela, qué espacios se reservan para zonas verdes o equipamientos y cómo se relaciona esa propuesta con el PRI de les Casetes Roses. Si una alegación trata sobre la situación de una vivienda concreta, también debe distinguir el expediente de reforma interior del planeamiento que ordena el resto del barrio.

Tras la exposición, el Ayuntamiento tendrá que estudiar las aportaciones antes de continuar hacia la aprobación definitiva. Ese análisis puede exigir respuestas o ajustes en los documentos, pero el resultado aún no está decidido. La participación pública ofrece al barrio una ocasión para contrastar objetivos generales, como más vivienda y mejores conexiones, con sus consecuencias concretas para los solares, los equipamientos y las familias afectadas.