Valencia Basket abrió la temporada femenina 2026-27 con un título. El equipo valenciano venció al Innova-tsn Leganés por 76-64 en la final de la Supercopa LF Endesa disputada el domingo 27 de septiembre en Torrejón de Ardoz. La victoria llegó después de un inicio adverso, con un parcial de 0-9 para el conjunto madrileño, y dio al Valencia su cuarta Supercopa.

La final era la primera opción del Valencia Basket para levantar un trofeo en la nueva campaña y el primer título de Javier Torralba al frente del banquillo. El Leganés disputaba por primera vez el partido decisivo de esta competición.

El Leganés golpeó primero

El conjunto madrileño salió con mucha intensidad y se adelantó 0-9 en los primeros minutos. Nevena Rosic y Aminata Sangaré participaron en ese arranque, que obligó a Valencia Basket a reorganizarse pronto. Leticia Romero y Elena Buenavida impulsaron la respuesta valenciana. El equipo recortó la diferencia y llegó a ponerse por delante antes del cierre del primer periodo, que terminó con empate a 20.

La igualdad se mantuvo en el segundo cuarto. Valencia encontró opciones para amenazar con tomar distancia, pero el Leganés sostuvo el marcador con Sangaré como referencia ofensiva. Las ventajas cambiaron de lado durante esos minutos y el equipo madrileño se marchó al descanso con un punto de margen, 40-39. El tanteo reflejó una primera mitad disputada, en la que el Valencia no había podido convertir su reacción inicial en una ventaja estable.

La defensa valenciana inclinó el tercer cuarto

El cambio más claro llegó después del descanso. Valencia aumentó la presión defensiva y redujo las opciones de anotación del Leganés. Las madrileñas sumaron ocho puntos en el tercer periodo, mientras que el Valencia añadió 17 y construyó una diferencia de ocho puntos, 56-48, antes del último cuarto. El parcial cambió el equilibrio del partido y permitió al equipo taronja gestionar la ventaja durante el tramo final.

Isa Hernández contribuyó con un triple frontal a abrir brecha en ese periodo. Más tarde, Alisia Jenkins y Kamila Borkowska ayudaron a sostener la diferencia cuando el Leganés trató de volver al partido. A falta de tres minutos y medio, el marcador señalaba 67-53 para el Valencia. La distancia no cerró la final de inmediato, pero dejó al equipo valenciano en una posición favorable para controlar las siguientes posesiones.

El Leganés encontró una respuesta en los minutos finales y redujo parte de la desventaja. Laetitia Sahie y Sangaré acercaron a su equipo, lo que devolvió tensión al cierre. María Araújo convirtió entonces un triple lateral que situó el marcador en 72-62 y frenó la reacción. Valencia conservó el control hasta la bocina y cerró la final con doce puntos de diferencia.

Buenavida y Sangaré destacaron en el partido

Elena Buenavida fue una de las referencias ofensivas valencianas y terminó con 12 puntos. Su contribución se concentró en un partido en el que el equipo acabó encontrando aportaciones de varias jugadoras, en vez de depender de una sola anotadora. El triunfo tomó forma con la recuperación defensiva del tercer periodo y con las canastas que permitieron responder cuando el Leganés volvió a acercarse.

Aminata Sangaré fue nombrada jugadora más valiosa de la Supercopa pese a que su equipo perdió la final. La interior del Leganés sumó 18 puntos y nueve rebotes en el partido por el título. Su actuación mantuvo al conjunto madrileño en la pelea y siguió a los 29 puntos que había anotado en la semifinal del sábado. El reconocimiento individual recayó así en una jugadora del equipo subcampeón, mientras que el trofeo quedó en manos del Valencia.

El cuarto título valenciano en la competición

El equipo valenciano había ganado la Supercopa LF Endesa en 2021, 2023 y 2024. La edición de 2026 suma la cuarta a su palmarés, en cuatro campañas distintas y con una interrupción de un año entre los dos últimos títulos. El equipo había perdido la final de 2025 ante Casademont Zaragoza, de modo que la victoria en Torrejón devolvió el trofeo al Valencia después de una temporada sin levantarlo.

El campeonato es además el primer título de la etapa de Javier Torralba como entrenador del equipo femenino. Valencia afrontó el encuentro con la intención de iniciar la temporada con un torneo corto y de eliminación directa, donde una mala salida podía dejar poco margen de corrección. El 0-9 inicial puso a prueba esa situación. La remontada no se completó en los primeros minutos, sino mediante una reacción paulatina, un descanso todavía adverso y un tercer cuarto en el que la defensa dio al equipo la ventaja que necesitaba.

Para el Leganés, la final supuso competir por primera vez por este trofeo. Aunque comenzó mejor y llegó al descanso por delante, no logró mantener la producción anotadora tras la pausa. Para Valencia Basket, la final se resolvió al proteger la ventaja y responder cuando el rival acortó la diferencia en el último tramo. El resultado no fue una victoria cómoda desde el inicio, sino una remontada que dejó al club con su cuarta Supercopa LF Endesa y abrió el curso con un campeonato.