
El Ayuntamiento de València ha abierto la licitación para construir ocho islas de contenedores soterrados en otros tantos barrios de la ciudad. La convocatoria, publicada el 27 de septiembre, establece un presupuesto base de 1.118.146,59 euros y admite ofertas hasta el 1 de octubre de 2026. La obra todavía no está adjudicada, por lo que las ubicaciones se conocen, pero el inicio y el calendario de los trabajos dependerán de la contratación.
Las actuaciones abarcan Nou Moles, Arrancapins, Malilla, Benimàmet, Benicalap, Torrefiel, Ciutat Jardí y la Bega Baixa. El proyecto busca reunir en cada punto las cinco fracciones de recogida selectiva: vidrio, papel y cartón, envases, materia orgánica y resto. La solución prevista combina seis contenedores, con cinco de carga lateral y uno para vidrio.
Dónde se instalarían los nuevos puntos
El pliego sitúa cada isla en estas direcciones:
- Plaza de Roma, 1, en Nou Moles.
- Plaza del Pintor Segrelles, 5, en Arrancapins.
- Calle de Oltà, 23, en Malilla.
- Calle Ave Maria, 3, en Benimàmet.
- Avenida Equador, 41, en Benicalap.
- Calle Comte de Lumiares, 5, en Torrefiel.
- Plaza Hondures, 10, en Ciutat Jardí.
- Plaza Xúquer, 8, en la Bega Baixa.
Las direcciones permiten comprobar si una de las ubicaciones queda cerca de una vivienda o comercio. La relación publicada identifica el emplazamiento previsto para cada instalación, aunque la licitación puede tardar en resolverse y no implica que los trabajos comiencen de inmediato. La duración estimada será distinta según el lote y empezará a contar tras la comprobación del replanteo, un paso técnico previo a la ejecución que fija cómo encaja la obra con las condiciones reales del terreno.
El contrato se divide en dos lotes
El Ayuntamiento agrupa los trabajos en dos lotes. El primero incluye tres islas y tiene un plazo de ejecución previsto de 126 días. El segundo reúne las otras cinco y cuenta con un plazo de 195 días. En conjunto, los dos lotes suman las ocho islas incluidas en el contrato. Ambos periodos empezarán a contar después de la comprobación del replanteo correspondiente, no desde la fecha de publicación de la licitación ni desde el momento en que se presenta una oferta.
La división permite que empresas especializadas presenten propuestas para una parte o para el conjunto de la actuación, según las condiciones del procedimiento. El presupuesto base publicado corresponde al contrato de las ocho islas. La adjudicación se resolverá mediante procedimiento abierto simplificado y ponderará la relación entre calidad y precio, incluidos criterios sobre garantía y funcionamiento del sistema de elevación.
Una vez adjudicada la obra, el calendario concreto permitirá saber qué punto se abordará primero y cuánto tiempo se ocupará el espacio. La nota municipal no da fechas de inicio porque la contratación sigue abierta. Para los barrios incluidos, por tanto, la novedad inmediata es la licitación y la localización prevista, no un corte de acera ya iniciado.
Cómo cambiaría la recogida y qué molestias prevé la obra
Cada isla agrupará distintos tipos de residuos en un espacio común. Los buzones estarán identificados por fracción y color para que los vecinos puedan separar vidrio, papel y cartón, envases, orgánica y resto. El sistema de elevación, según el Ayuntamiento, hará ascender la plataforma solo durante las operaciones de recogida. La carga se retirará con el equipamiento correspondiente y las bocas de depósito permanecerán en la superficie.
El soterramiento busca reducir la presencia visual de contenedores grandes, la dispersión de residuos y el impacto en el espacio público. El diseño también incorpora una altura de uso pensada para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida. Son objetivos del proyecto, no resultados que puedan darse por conseguidos antes de que se construyan y entren en funcionamiento las instalaciones.
Durante los trabajos sí pueden producirse ocupaciones temporales de aceras, plazas de aparcamiento y calzada alrededor de cada punto. El Ayuntamiento prevé vallado y señalización, itinerarios peatonales alternativos y desvíos provisionales si hacen falta. Las afectaciones dependerán del avance de cada obra y de las condiciones de la calle. Cuando se conozcan los adjudicatarios y las fechas, la señalización temporal será la referencia para residentes, comercios y personas que atraviesen la zona.
El pliego incluye comprobaciones de redes subterráneas de agua, saneamiento, electricidad, gas y telecomunicaciones antes de ejecutar los trabajos. También prevé reponer pavimentos y elementos urbanos que resulten afectados y separar los residuos de construcción para entregarlos a gestores autorizados. Esas tareas reducen el riesgo de intervenir sin conocer las instalaciones existentes y ayudan a limitar las molestias a la fase y el entorno de cada obra.
La fecha inmediata es el cierre de ofertas
Las empresas interesadas pueden presentar sus propuestas electrónicamente hasta el 1 de octubre. Después, el procedimiento deberá evaluar las ofertas antes de adjudicar los lotes. La cifra de 1,12 millones de euros es el presupuesto base de licitación, no un gasto final ya ejecutado ni el importe que necesariamente recibirá una empresa. El precio adjudicado solo podrá conocerse cuando concluya la contratación.
Para quienes viven o trabajan en los barrios señalados, conviene diferenciar tres momentos. La licitación está abierta, las obras aún deben adjudicarse y las molestias en aceras o aparcamientos corresponden a la etapa de ejecución. La propuesta añade puntos soterrados de recogida selectiva en ocho emplazamientos de València, pero todavía no altera los horarios de recogida ni indica cuándo empezarán los trabajos en cada calle.