
El incendio forestal declarado este miércoles 12 de agosto en la zona de Bolvens, en Xàtiva, ha quedado estabilizado después de movilizar un amplio dispositivo terrestre y aéreo. El aviso se produjo pasadas las 17:30 en las proximidades de la Lloma Mallés, en una ladera con matorral donde el viento y la orografía complicaron los primeros trabajos.
La información difundida por Emergencias y recogida desde la zona sitúa el fuego en fase de estabilización, no de extinción. Que un incendio esté estabilizado significa que evoluciona dentro de las líneas de control establecidas y que, en las condiciones existentes, no se espera que avance libremente. Todavía pueden quedar puntos calientes, humo y tareas de vigilancia o remate.
Siete medios aéreos y cinco unidades forestales
El operativo llegó a reunir siete medios aéreos y cinco unidades especializadas en incendios forestales, dos de ellas helitransportadas. También intervinieron cuatro autobombas, dos dotaciones de bomberos y cuatro brigadas forestales del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, además de agentes medioambientales y de prevención.
La Guardia Civil y la Policía Local colaboraron en el dispositivo y en el control de los accesos. El alcalde de Xàtiva se desplazó a la zona para seguir la evolución. Aproximadamente una hora después del inicio, la intensidad de las llamas había descendido de forma apreciable, aunque los equipos continuaron trabajando sobre el perímetro.
La combinación de vegetación baja, pendiente y viento puede provocar cambios rápidos en un incendio forestal. Por ese motivo, la estabilización es un avance importante, pero no equivale a dar por concluida la emergencia. La declaración de incendio controlado o extinguido corresponde a los servicios de emergencia cuando se comprueba que el perímetro ya no presenta riesgo de reactivación relevante.
En las horas posteriores, las tareas suelen concentrarse en enfriar el perímetro, localizar reproducciones y comprobar que ninguna brasa pueda saltar las líneas de control. Los relevos de personal y la retirada gradual de medios se deciden según la evolución y no permiten deducir por sí solos que el incendio esté extinguido. Una racha de viento o un foco oculto entre la vegetación puede obligar a reforzar de nuevo una zona que parecía segura.
Evitar la zona y no difundir datos sin confirmar
La recomendación para la población es no acercarse al entorno afectado, mantener libres los accesos para los vehículos de emergencia y seguir únicamente comunicaciones oficiales. La presencia de curiosos puede entorpecer los relevos, la entrada de autobombas o las maniobras de los medios aéreos.
En la actualización consultada no se había comunicado una causa confirmada, una superficie definitiva afectada ni daños personales. Esos datos requieren una valoración posterior y no deben inferirse a partir de imágenes o mensajes en redes sociales. También puede cambiar el número de recursos a medida que el incendio entra en fases distintas.
Las fotografías tomadas desde lejos tampoco permiten calcular con fiabilidad la extensión quemada. La columna de humo depende del combustible, el viento y la fase del incendio, y puede hacer que una superficie parezca mayor o menor de lo que es. El balance definitivo deberá proceder de la medición técnica y de las comunicaciones de las autoridades competentes.
Si una persona se encuentra cerca de humo o fuego forestal debe llamar al 112, indicar la ubicación con la mayor precisión posible y seguir las instrucciones de los servicios de emergencia. No debe intentar atravesar una carretera afectada ni regresar a una zona evacuada sin autorización.





