Ontinyent está culminando la renovación de seis áreas de juegos infantiles con una inversión de 251.832,33 euros. Las zonas ya se encuentran abiertas a las familias, aunque en algunos puntos quedan remates por terminar. La actuación moderniza los juegos, sustituye pavimentos de seguridad y adapta los espacios a las condiciones actuales de uso y accesibilidad.

Los trabajos forman parte del plan municipal para renovar las 29 zonas de juego de la ciudad. En esta fase se ha intervenido en las áreas infantiles del Pilar, la Immaculada, el Xalet de les Boles, la Morereta, el parque Vicent Andrés Estellés y la urbanización de les Aigües. La financiación procede de una subvención superior a 250.000 euros de la Diputación de Valencia, incluida en el Pla Obert d’Inversions 2024-2027.

Seis espacios ya disponibles

La principal utilidad inmediata para las familias es que las seis áreas están operativas. El Ayuntamiento mantiene abiertas las instalaciones mientras concluye pequeños remates, de modo que la intervención no queda únicamente en un anuncio ni en una obra pendiente de inicio.

La renovación se distribuyó en tres lotes adjudicados a empresas especializadas. El trabajo no ha consistido solo en reemplazar columpios antiguos. También se han adecuado los recintos, instalado elementos homologados y renovado superficies destinadas a amortiguar caídas. Son actuaciones menos visibles que un juego nuevo, pero determinantes para la seguridad y el cumplimiento de la normativa.

La concejala de Parques y Jardines, Sayo Gandia, explicó a Radio Ontinyent que el estado de algunos elementos hacía necesaria la intervención. La responsable municipal subrayó además que cambiar una zona infantil exige revisar su conjunto: el pavimento, la disposición y las condiciones de seguridad forman parte de la misma obra.

Qué cambia en cada parque

El proyecto busca que los espacios puedan ser utilizados por más familias y durante más tiempo. Los nuevos elementos amplían las opciones de juego, mientras que la mejora de accesibilidad reduce barreras en el acceso y en el uso cotidiano. La adecuación no elimina la necesidad de mantenimiento: una vez reabiertas las zonas, su conservación dependerá de revisiones periódicas y de la reparación de los elementos que sufran desgaste.

La actuación tiene además una dimensión de barrio. Las seis ubicaciones se reparten por distintos puntos de Ontinyent, desde el Pilar y la Immaculada hasta la Morereta o les Aigües. Ese reparto permite que la inversión no se concentre en un único parque y acerca la mejora a familias de varias zonas de la ciudad.

El plan completo comprende 29 áreas infantiles, por lo que esta fase representa algo más de una quinta parte del inventario municipal. Al descontar las seis renovadas de las 29 incluidas en el plan, quedan 23 áreas fuera de esta fase. La intervención actual no cierra, por tanto, el programa general: sirve como un avance concreto dentro de una actuación más amplia que deberá continuar en otros parques.

Una inversión que se mide en uso diario

Los 251.832,33 euros destinados a esta fase equivalen a una media aproximada de 41.972 euros por área, aunque el coste real de cada parque puede variar según el alcance de los trabajos y el lote adjudicado. Esa referencia ayuda a entender por qué una renovación integral supera el simple precio de los columpios: incluye obras, pavimentos, adecuación y homologación.

Para las personas usuarias, la comprobación más sencilla será el estado de los espacios durante las próximas semanas. Las seis áreas están abiertas, de manera que las familias pueden utilizar ya los nuevos juegos y observar las mejoras de seguridad. El Ayuntamiento deberá completar los remates anunciados y mantener el seguimiento del conjunto de zonas infantiles.

La intervención deja así un resultado verificable: seis parques renovados y disponibles dentro de una red municipal de 29 áreas. Su impacto se notará en el uso cotidiano, especialmente en los barrios donde los juegos y pavimentos llevaban tiempo reclamando una actualización.