
La Fira d’Agost de Xàtiva ha cerrado su edición de 2026 con un balance municipal positivo y 19.000 asistentes acumulados en los espectáculos celebrados en el campo de La Murta. La programación ha convivido con dos episodios de tormenta y obligó a adaptar actos y espacios, especialmente después del reventón térmico del 15 de agosto.
La cifra de La Murta se refiere a ese recinto y no al total de visitantes de toda la feria. El programa se distribuyó en seis espacios escénicos y reunió más de un centenar de actos, según la información previa del Ayuntamiento de Xàtiva. Las calles, las atracciones, los puestos y otros escenarios tienen afluencias diferentes que no deben sumarse sin una metodología común.
Una edición condicionada por el tiempo
El principal contratiempo llegó el 15 de agosto. Un episodio de viento muy intenso produjo daños y obligó a suspender actividades. La organización tuvo que revisar instalaciones y ajustar el programa antes de continuar. La seguridad de estructuras provisionales, escenarios y recintos requiere comprobaciones específicas tras una tormenta, aunque el cielo se despeje rápidamente.
El cierre de la feria también cambió de ubicación. El acto final previsto tuvo que trasladarse al Gran Teatre por las condiciones meteorológicas. El cambio permitió conservar la clausura en un espacio protegido, pero modificó el aforo y la experiencia respecto a un espectáculo al aire libre.
A pesar de estos ajustes, el Ayuntamiento considera que la edición mantuvo una participación elevada. Los 19.000 asistentes de La Murta reflejan la respuesta del público a los conciertos y espectáculos programados en uno de los principales recintos. Para interpretar el dato correctamente, hay que entenderlo como asistencia acumulada a varias citas, no como 19.000 personas presentes a la vez.
Seguridad y actuaciones
El balance difundido por Radio Xàtiva incluye 17 intervenciones de seguridad, 120 identificaciones preventivas y 12 controles relacionados con alcohol, drogas y seguridad. Son categorías operativas distintas. Una identificación preventiva no equivale a una denuncia o una detención, y los controles pueden abarcar varias comprobaciones.
La feria concentra durante varios días a residentes y visitantes en calles, recintos y zonas de atracciones. El dispositivo debe combinar regulación del tráfico, vigilancia, atención sanitaria y respuesta ante incidencias. Este año, la meteorología añadió tareas de suspensión, evacuación preventiva e inspección.
El dato más relevante no es solo cuántas actuaciones se realizaron, sino que el programa pudiera continuar después de las revisiones. Las decisiones de cancelar o trasladar un acto se toman con la información disponible en cada momento y pueden variar entre recintos según su exposición, estructura y aforo.
Seis espacios y más de cien actos
La programación municipal había consolidado seis espacios escénicos y más de un centenar de propuestas. Esa distribución permite que la Fira combine conciertos, teatro, actividades tradicionales, deporte, mercado y atracciones. También obliga a coordinar horarios y planes de seguridad en zonas con características muy diferentes.
La Murta ocupa un papel central por su capacidad y sus espectáculos, pero no resume por sí sola toda la feria. El casco urbano, los espacios culturales y las zonas comerciales forman parte de una celebración que transforma la movilidad y la actividad diaria de Xàtiva durante varios días.
Para comerciantes y feriantes, el balance depende además de la franja horaria, la ubicación y las suspensiones. La valoración municipal general puede ser positiva sin que todos los puestos hayan obtenido el mismo resultado. Un análisis económico detallado requeriría datos específicos que no forman parte del balance inicial.
El cierre de una feria adaptada
La edición de 2026 quedará marcada por la necesidad de reaccionar ante el tiempo. El reventón del día 15 fue el episodio más grave y la nueva tormenta del tramo final volvió a exigir cambios. La continuidad de la programación no ocultó esas incidencias, sino que dependió de revisar, trasladar o cancelar cuando resultó necesario.
El balance disponible deja cuatro referencias: 19.000 asistencias acumuladas en La Murta, seis espacios escénicos, más de cien actos y un dispositivo que afrontó dos episodios meteorológicos. Son magnitudes diferentes, pero juntas describen una feria amplia que logró llegar a su clausura tras modificar parte de su desarrollo.
Con el cierre, el Ayuntamiento inicia ahora la evaluación detallada de organización, seguridad y participación. Esa revisión permitirá separar la impresión general de los datos de cada espacio. La primera conclusión es que la Fira d’Agost mantuvo una respuesta numerosa del público y completó su programa esencial, aunque 2026 exigió más capacidad de adaptación de la habitual.