
El incendio forestal iniciado el jueves 20 de agosto de 2026 en Segorbe continúa activo y mantiene desalojado el municipio valenciano de Gátova. La actualización ofrecida tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada sitúa provisionalmente la superficie afectada en 633 hectáreas y el perímetro en unos 15 kilómetros, con parte del fuego dentro del entorno de la Sierra Calderona.
La evacuación afecta a alrededor de un millar de personas. La cifra supera ampliamente el censo habitual de Gátova porque la población aumenta durante el verano. La orden sigue vigente mientras los equipos de extinción trabajan para proteger el casco urbano y evitar que las llamas crucen la CV-25, principal vía de acceso a la localidad.
El dispositivo previsto para el sábado 22 de agosto de 2026 reúne aproximadamente 350 efectivos y 25 medios aéreos. Participan recursos de los consorcios provinciales de bomberos de Castellón y València, bomberos forestales de la Generalitat, la Unidad Militar de Emergencias, fuerzas de seguridad, Cruz Roja y servicios municipales. La situación se mantiene en el nivel 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales de la Comunitat Valenciana.
Durante la madrugada del sábado 22 de agosto de 2026, la mejora de la humedad y el viento flojo permitió avanzar en las tareas más próximas a Gátova. Los responsables operativos evitaron, sin embargo, dar el incendio por estabilizado. El terreno conserva zonas muy calientes junto a áreas todavía verdes y el comportamiento del fuego puede cambiar con las condiciones de las horas centrales del sábado.
Aemet prevé para la tarde del sábado 22 de agosto viento de componente este y sureste con rachas que pueden superar los 30 kilómetros por hora en la zona. Las temperaturas no serán tan elevadas como el 19 y el 20 de agosto y la humedad relativa se mantendría por encima de la mitad en el entorno del parque natural. Esas condiciones aportan elementos favorables y desfavorables al mismo tiempo: una humedad relativamente alta ayuda a la extinción, mientras el viento puede reactivar focos o empujar el frente.
Las carreteras de acceso a la zona afectada permanecen restringidas para facilitar el movimiento de los vehículos de emergencia. Las autoridades han pedido que nadie se acerque al incendio y que la población siga únicamente las indicaciones de los servicios de seguridad y emergencias. La restricción no es solo preventiva: evita que vehículos particulares interfieran durante la mañana del 22 de agosto en la intensa circulación de medios terrestres y aéreos.
Parte de las personas evacuadas ha recibido alojamiento temporal fuera de Gátova. Cruz Roja atiende a 37 vecinos y diez mascotas en el polideportivo de Bétera. Otras nueve personas, entre dependientes y acompañantes, han sido trasladadas a una residencia de Carlet. El operativo mantiene la atención social mientras continúa la incertidumbre sobre el regreso a las viviendas.
El origen comunicado del incendio es la caída de un rayo en el término de Segorbe. Desde allí, el fuego avanzó hacia el área limítrofe con Gátova y obligó a ampliar el despliegue durante el viernes 21 de agosto. La evolución desde las primeras estimaciones hasta las 633 hectáreas comunicadas el sábado 22 de agosto refleja un perímetro todavía activo, por lo que cualquier dato de superficie debe entenderse como provisional.
La prioridad del 22 de agosto sigue siendo la protección de Gátova, el control de los flancos y la seguridad del personal desplegado. La posible vuelta de los vecinos dependerá de la evolución real del incendio y de una decisión expresa de Emergencias; no hay una hora confirmada para levantar el desalojo.