
El Ayuntamiento de València ha difundido recomendaciones para cuidar a los animales de compañía durante el eclipse total del 12 de agosto. La pauta principal es mantener en lo posible sus horarios habituales, evitar traslados innecesarios y permitir que cada animal se refugie en un lugar conocido si el cambio repentino de luz o el ambiente de la calle le genera inquietud.
Perros y gatos no tienen interés en contemplar el eclipse como las personas y no necesitan gafas especiales para continuar con una rutina doméstica. Tampoco conviene dirigirles la cabeza hacia el Sol ni llevarlos a un punto de observación lleno de público. El riesgo más probable procede del ruido, las aglomeraciones, los desplazamientos y la alteración de quienes los rodean.
Un espacio tranquilo dentro de casa
El consejo municipal es ofrecer un lugar interior donde el animal ya se sienta seguro. Puede ser una habitación con su cama, agua, juguetes habituales y las persianas parcialmente bajadas. No hace falta aislarlo por completo ni introducir cambios que aumenten su extrañeza. Mantener el comedero, los paseos y los momentos de descanso en horarios reconocibles ayuda a reducir la incertidumbre.
Si el perro o el gato decide esconderse, no debe obligársele a salir. Es preferible permanecer cerca, actuar con normalidad y observar su lenguaje corporal. Jadeo persistente, temblores, intentos de huida, vocalización intensa o una conducta destructiva pueden indicar que necesita más calma y distancia.
Cerrar balcones, ventanas y accesos resulta especialmente importante si el animal se asusta con facilidad. La oscuridad temporal será breve, pero en la calle pueden coincidir aplausos, desplazamientos masivos y cambios de tráfico. Una puerta abierta en ese momento puede facilitar una fuga.
Paseos antes o después de la mayor afluencia
Quien tenga perro puede adelantar o retrasar el paseo para no coincidir con las concentraciones previstas al atardecer. Debe utilizar correa y comprobar que la identificación y los datos del microchip estén actualizados. En las zonas costeras y los puntos oficiales de observación se espera más movimiento que en una tarde normal.
No conviene llevar al animal a la playa solo para compartir la observación. El calor acumulado, la arena, la presencia de muchas personas y la dificultad para encontrar una salida tranquila pueden generar más incomodidad que el propio eclipse. Si el paseo es imprescindible, un recorrido próximo y conocido ofrece mayor control.
Los animales que viven en patios, terrazas o parcelas deben disponer de acceso a una zona cubierta y fresca. No deben permanecer atados ni encerrados en un vehículo. Aunque el Sol esté parcialmente oculto, la temperatura dentro de un coche puede aumentar con rapidez y convertirse en un riesgo grave.
No improvisar protección ni medicación
Colocar gafas humanas a un perro o un gato no es una medida recomendada. Pueden soltarse, provocar estrés o dar una falsa sensación de seguridad. La protección eficaz consiste en no forzar la mirada y mantener al animal en un entorno controlado. Una fotografía tampoco justifica sujetarlo frente al Sol.
Si una mascota tiene antecedentes de ansiedad intensa, la consulta debe hacerse con un veterinario antes del día del eclipse. No se le deben administrar tranquilizantes humanos ni medicación sobrante de otra ocasión. El profesional puede valorar el historial, el peso y las condiciones concretas y proponer, si procede, un plan individual.
Volver a la normalidad después
La totalidad durará poco en València y la luz regresará de forma gradual. Una conducta algo distinta durante ese intervalo puede ser temporal. Después conviene recuperar la rutina, ofrecer agua y comprobar que el animal come, descansa y responde como de costumbre.
Si la alteración persiste, aparecen signos físicos o se produce una fuga, habrá que contactar con un veterinario o con los servicios correspondientes. Para la mayoría de las mascotas, la mejor preparación será una tarde poco excepcional: casa conocida, ambiente sereno, puertas cerradas, agua disponible y una persona de confianza cerca.