
El observatorio de València acumula 30 noches tórridas en 2026, la cifra más alta registrada hasta ahora en la ciudad, según la Agencia Estatal de Meteorología. En esta clasificación se cuentan las noches cuya temperatura mínima alcanza o supera los 25 grados. El dato convierte el verano de 2026 en un nuevo máximo antes de que termine agosto.
La noche que elevó el recuento a treinta fue la madrugada del miércoles 26 de agosto, cuando la mínima medida en el observatorio de València se situó en 25,1 grados. El registro anterior era de 28 noches tórridas en 2023. Por tanto, las 30 de 2026 superan aquel máximo por dos noches. En 2025 se contabilizaron 21, nueve menos que las acumuladas este año.
La comparación permite dimensionar el episodio sin confundir una noche tórrida con cualquier noche tropical. El umbral empleado en esta información es una mínima de 25 grados o más. No se refiere a la máxima del día ni significa que la temperatura permanezca constantemente por encima de esa cifra, sino que el termómetro no baja de ella durante el periodo nocturno registrado por el observatorio.
Entre el 1 de julio y el 27 de agosto habían transcurrido 58 noches. Treinta de ellas entraron en la categoría tórrida, algo más de la mitad del periodo. AEMET señaló además que hubo tres noches —las del 27 de julio y el 20 y 21 de agosto— con temperaturas ligeramente inferiores a lo normal, una excepción dentro de una secuencia dominada por mínimas elevadas.
La madrugada del jueves 27 de agosto ofreció un descenso respecto al registro que completó el récord. València marcó una mínima de 23,2 grados y el aeropuerto de València, 22,2. Esas cifras quedaron por debajo del umbral de 25 grados, pero no alteran el acumulado anual de treinta noches ya alcanzado.
El fenómeno no se limita al observatorio valenciano. AEMET comunicó también máximos históricos en Castelló de la Plana y Alicante. Castelló suma 20 noches tórridas en 2026, frente a un máximo anterior de 12 en 2023 y 2025. Alicante alcanza 15, por encima de las 14 de 2015. Esos datos aportan contexto mediterráneo, aunque el récord de València se calcula con la serie de su propio observatorio.
En el interior, las noches han resultado en general más frescas que en el litoral. Aun así, la temperatura media de las mínimas nocturnas de Morella se sitúa 2,7 grados por encima del valor normal, según la misma información de AEMET. La diferencia entre costa e interior muestra que un récord local no debe extrapolarse de forma automática a toda la Comunitat.
Para la ciudad, el indicador resume la persistencia del calor nocturno. Las temperaturas mínimas son relevantes porque describen cuánto refresca el ambiente después de la puesta de sol. El recuento no permite por sí solo atribuir causas concretas a cada noche ni sustituye un análisis climático de largo plazo, pero sí acredita que 2026 ha superado todos los años anteriores de la serie en este umbral específico.
El balance difundido el 27 de agosto deja así tres referencias comparables: 30 noches tórridas en 2026, 28 en 2023 y 21 en 2025. La mínima de 25,1 grados del día 26 completó el nuevo récord. Aunque la noche siguiente fue más fresca, València ya había alcanzado una cifra inédita de noches sin bajar de 25 grados.